Sol de invierno

El lugar no es lo que se dice cómodo: las piernas de costado y la silla endeble y baja que apenas entra entre la mesada y el mueble de algarrobo. Pero se que sentada acá, en pocos minutos los primeros rayos de sol empezarán a filtrarse entre las ramas del jacarandá del vecino, treparan la alta medianera y entrarán a la cocina acariciando el marco superior de la ventana hasta señalar precisos el frasco de coco rallado. Luego bajarán por el canasto desparrámandose como un río sobre las frutas hasta desembocar todo su cauce en la heladera, y usando la puerta como escenario, las sombras de las hojas del árbol harán una danza suave. Cuando yo esté dispersa, seducida por el espectáculo, sentiré un ardor ligero como un pellizco en una de mis orejas, y ahí, el calor tan esperado se repartirá por el resto de mi cabeza hasta apoyarse lento, como una manta sobre mi espalda.
Pasado ese momento empezará el derroche: una franja en el living reverbera dejando una bruma blanca, las perras amontonadas en línea debatiéndose entre dar y robar calor, la cama incandescente, los cristales salpicando las paredes con acuarelas móviles y las plantas erguidas entregadas a la gran orgía de calor.
Pero el desenfreno no durará tanto, el encanto se irá desarmando pasadas las quince treinta, cuando la luz comience la batalla contra la humedad y se deshilache ante la nube más translúcida y flácida. El frío bajará de nuevo como si naciera dentro de los propios huesos y los últimos rayos de sol de invierno se despedirán de la misma medianera que horas antes treparon. El aura de la casa se irá oscureciendo hasta tomar un tinte azul, la perras volverán a amontonarse, yo entraré los almácigos para proteger a los brotes de la helada, cerraré las rejas y ventanas y caminaré por la casa encendiendo las luces como falsos soles, buscando nuevas formas de recibir calor.

Texto e ilustración: Airam

0 comments on “Sol de invierno

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *